¿Tu hijo «odia» leer o se salta renglones? El secreto puede estar en su sistema oculomotor.

a tu hijo le cuesta leer

Como fisioterapeuta de Sevilla, he visto muchísimos casos donde el «mal comportamiento» o la «falta de atención» eran, en realidad, un grito de auxilio del cuerpo. Veamos si puede ser el caso de tu peque.

Son las seis de la tarde. La mochila está abierta sobre la mesa y tú sientes ese nudo en el estómago porque sabes lo que viene: la batalla de los deberes.

«¡No quiero leer!», «¡Me canso!», «¡Las letras se mueven!». Como padre o madre, es fácil caer en la frustración y pensar que es falta de interés, despiste o incluso pereza. Pero, tras muchos años pasando consulta como fisioterapeuta, te puedo asegurar algo: un niño rara vez «odia» aprender. Lo que odia es sentirse mal al intentarlo.

Si tu hijo se salta renglones, usa el dedo para no perderse o gira extrañamente la cabeza al escribir, es muy probable que el problema no esté en su inteligencia, sino en su sistema oculomotor.

¿Qué es el sistema oculomotor y por qué importa tanto?

A menudo pensamos que «ver bien» es tener una agudeza visual del 100% (no necesitar gafas). Pero la visión es mucho más compleja que eso. Ver es un acto motor; es movimiento.

El sistema oculomotor es el conjunto de músculos y nervios que controlan el movimiento de los ojos. Para leer una frase, los ojos de tu hijo deben realizar movimientos precisos, coordinados y rápidos (sacádicos). Si este sistema no está maduro o tiene interferencias:

  • Los ojos no trabajan en equipo.
  • Cuesta mantener el enfoque en un punto fijo.
  • El cerebro gasta el triple de energía solo intentando «apuntar», dejando poca energía para «comprender» lo que lee.

La conexión oculta: Los ojos, el cuello y la postura

Aquí es donde entra mi labor como fisioterapeuta y donde muchos padres se sorprenden. ¿Qué tiene que ver la fisioterapia con los ojos? La respuesta es MUCHO.

El control de los ojos está íntimamente ligado al control del cuello y al sistema vestibular (equilibrio). Existe una conexión neurológica directa entre los músculos suboccipitales (en la base del cráneo) y los músculos que mueven los ojos.

El dato experto: Si hay tensión en las cervicales o un mal control postural, el cerebro recibe información contradictoria. Para compensar, el niño bloqueará su postura, girará todo el cuerpo en lugar de solo los ojos, o inclinará la cabeza para intentar enfocar, generando fatiga y dolor.

5 Señales de alerta en casa

Más allá de las notas escolares, observa a tu hijo en el día a día. ¿Reconoces alguno de estos signos?

  1. Se salta palabras o renglones completos al leer en voz alta.
  2. Necesita usar el dedo como guía mucho después de la edad habitual para hacerlo.
  3. Adopta posturas extrañas: se tumba sobre el pupitre, inclina mucho la cabeza o se tapa un ojo.
  4. Se frota los ojos de forma constante o se queja de picor/dolor de cabeza (especialmente en la frente) tras un rato de tarea.
  5. Tiene mala coordinación general: es el niño que se choca con los marcos de las puertas o que parece «torpe» en deportes de pelota.

¿Cómo puede ayudar la fisioterapia?

El abordaje no es poner gafas (eso es territorio del optometrista, con quien trabajamos mano a mano). El tratamiento de fisioterapia enfocado al sistema oculomotor busca ir a la raíz mecánica y neurológica del problema.

En consulta trabajamos para:

  • Liberar tensiones cervicales y craneales: A través de terapia manual suave para mejorar la movilidad del cuello y el riego sanguíneo hacia la órbita ocular.
  • Mejorar la propiocepción: Ayudar al niño a sentir y controlar su cuerpo para que sus ojos tengan una base estable desde la cual moverse.
  • Ejercicios de coordinación óculo-cervical: Entrenar al cerebro para disociar el movimiento de los ojos del movimiento de la cabeza.

Crees que es pereza, pero en realidad, es fatiga visual

Imagina correr una maratón con una mochila llena de piedras. Podrías hacerlo, pero te cansarías mucho antes que los demás y probablemente querrías parar. Eso es lo que siente tu hijo cuando su sistema oculomotor no funciona bien.

Si estas situaciones te resuenan, no esperes a que el curso avance y la frustración aumente. A veces, la solución no está en estudiar más horas, está en poner el cuerpo a punto para que aprender vuelva a ser fácil.

¿Te gustaría que valoremos el caso de tu hijo?

Como fisioterapeuta especializado, puedo realizar una valoración funcional para descartar tensiones cervicales o problemas de coordinación que estén frenando su aprendizaje. Déjame ayudarte a que los deberes dejen de ser una batalla.